Las mejores zapatillas para running son, aunque parezca una perogrullada, aquellas que logren que estés cómodo, que tengan un tacto suave en los pies, amortiguen correctamente, y en definitiva, te permitan realizar el ejercicio sin dolor o molestias.
De hecho, este beneficio debe reflejarse en su forma más llamativa inmediatamente después de un entrenamiento, ya que cuando debes evaluar si tienes algún dolor, si la recuperación es correcta, etc; ahí está el verdadero indicador de si la zapatilla de correr que estás usando es adecuada para ti o no. Lamentablemnte, hoy en día un gran número de personas aún hoy no tiene en cuenta o subestima la importancia de invertir en un buen par de zapatillas. Incluso es habitual en algunas carreras ver al típico “dominguero” que sale a correr con zapatillas de baloncesto, fútbol sala, o similar. Son seguramente los que tendrán enormes dolores en los pies o en las piernas tras finalizar la prueba, eso si tienen suerte y no se producen una lesión.

Evitar ampollas y otros dolores

Si utilizas cualquier tipo de zapatillas –incluso las de otras disciplinas deportivas, en la medida en que corras notarás que el dolor cada vez ez mayor, bien en los pies, bien en la piernas o incluso la espalda. De hecho, si se combina con una selección inadecuada de calcetines el problema es mayor. Por ejemplo, los calcetines de algodón suelen ser una opción a evitar debido a la tendencia a rozar contra la piel, lo que puede originar rozaduras o heridas. Así que si estás usando zapatillas de basket y calcetines gordos de algodón, deja de correr inmediatamente o prepárate para ver tus pies en un estado un tanto deteriorado.
Cabe señalar que este efecto adverso ocurrirá muy rápidamente, también. Así que si quieres evitar ampollas y los efectos del dolor en los pies y la parte delantera de las piernas, invertir en un buen par de zapatillas de running es fundamental.

Mejor ajuste al pie

Unas buenas zapatillas harán algo que te va a proporcionar una ventaja primordial: un ajuste cómodo y bien formado que se adapta a tu pie lo más posible. El problema causado por el roce del talón contra el tipo equivocado de calzado durante la marcha es la aparición de ampollas. Si eliges bien, no sentirás ese molesto roce contra el talón. Actualmente, muchas tiendas de zapatillas deportivas ofrecen máquina de prueba que ter permiten comprobar tu tipo de pie y pisada, y, en consecuencia, qué tipo de zapatilla te conviene.

Seleccionar buen calzado en función del tipo de pisada

Hablamos fundamentalmente de pronación. Este término se refiere simplemente al grado en que el pie gira hacia adentro cuando corres. Hay dos tipos de corredores: uno que tiene mucha pronación (cuyo pie gira demasiado mientras se está ejecutando) y los que tienen escasa pronación (cuyo pie apenas gira hacia adentro cuando se ejecuta). Casi todas las marcas tienen modelos que se adaptan a todo tipo de pie, bien seas pronador, neutro o supinador. Una vez que sepas tu tipo, lo podrás tener en cuenta cuando compres cualquier zapatilla para correr.